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La Selección Nacional - Mundial de México (1986)
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La Mano de Dios
La Mano de Dios
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Mexico 1986 fue sin dudas la mejor copa del mundo de Maradona: él era ya una estrella, el más conocido futbolista del mundo, toda la gente estaba esperando su magia en este torneo. Ya había conducido al Napoli a la gloria y ahora era el turno de la Selección.
El primer partido de Argentina fue contra Corea del Sur y Argentina ganó 3-1 con dos goles de Valdano y uno de Ruggeri. El segundo fue frente a Italia, los campeones de España '82. Italia arrancó ganando con un penal de Altobelli, pero Maradona empató media hora más tarde, con un toque suave dejando parado el arquero italiano Galli. La selección argentina era otra vez clasificada ya que ganó también el ultimo partido contra Bulgaria 2-0.
Los otavos de final revivieron el clásico del Río de la Plata, una reedición de la final del año '30. El partido fue muy cerrado, pero Argentina siempre estuvo por encima. Terminó 1-0 (Pasculli), y a Diego le anularon incorrectamente el segundo, luego de un veloz contrataque. El equipo iba creciendo.
El 22 de Junio de 1986 es una fecha que siempre será recordada por los aficionados de fútbol: Argentina enfrenta a Inglaterra, con condimentos extra futbolísticos por la reciente guerra de Malvinas. Los 5 minutos del segundo tiempo será un momento inolvidable. Un centro llovido al área de Peter Shilton, saltan el arquero y el 10, y la pelota pica hacia el gol... cabezazo de Diego? Imposible... Shilton salta con los brazos extendidos y es imposible que un jugador de 1,60m le gane, a menos que... Sí, recurra a la "mano de Dios", como él mismo definió.
Cuatro minutos más tarde, Maradona volvió a marcar un gol con la mano... pero con la mano que tiene en su pie zurdo. La jugada más memorable en la historia del fútbol. Recibió la pelota de Héctor Enrique, todavía en su campo. Giró, quebró la cintura y encaró. Cinco ingleses quedaron rendidos a sus pies, en los cincuenta metros que recorrió con la pelota atada. Ya dentro del área le salió Peter Shilton y Diego, en vez de definir, le enganchó hacia afuera, para dejarlo sentado en el área chica. Ya cuando un defensor llegaba a cruzarlo tocó suave, de derecha, al arco libre. El equipo aguantó la presión inglesa, que descontó a diez minutos del final, y clasificó para las semifinales.
Bélgica era el rival, y otra vez Maradona definió el pleito. El primero, a los 6 del segundo tiempo, fue un toque de primera luego de un excelente pase de Burruchaga, en profundidad. A los 18 del complemento, arrancó en tres cuartos de cancha, pasó entre cuatro rivales y definió ante la salida de Pfaff. Similar al gol contra los ingleses, pero con mucha menos distancia recorrida. Como para demostrar que lo anterior no había sido casualidad.
Diego era la gran estrella que todos esperaban, pero tenía que demostrarlo en la final, nada menos que contra Alemania. Ese día, 29 de junio de 1986, Maradona no pudo marcar, pero tan encimado como estaba tuvo el espacio suficiente para meterle el pase-gol a Burruchaga, para que definiera 3-2 sobre el final, cuando todos esperaban el alargue.
La Copa era levantada por el gran capitán, aquél que se había ganado en la cancha el título de Mejor Jugador del Mundo.
La Selección Nacional (1977-1994) | El partido homenaje (2001)
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